Ángel García, uno de los mayores productores de faba de Asturias

Su empeño ayudó a cambiar el concepto de faba en Arbón
Con poco más de 20 años, Ángel García decidió dar un giro a su vida. Decidió dejar a un lado la explotación láctea familiar para dedicarse de forma profesional a la producción de fabas, afición que heredó de su madre.
Su empeño ayudó a cambiar el concepto de faba en Arbón, pasando de las pequeñas plantaciones destinadas a poco más que el autoconsumo, a las grandes extensiones que hoy inundan buena parte del pueblo.
Terrenos con los que obtiene una producción media anual de 10 toneladas. No hace mucho pudo presumir de la cosecha más grande de Asturias en Villayón.
Por su ubicación, en las vegas del río Navia, la faba de Arbón es una de las más reconocidas y demandadas por su calidad. Tanto que, hasta hoy, Ángel ha sido capaz de vender toda su producción. Su destino, las empresas de la IGP Faba de Asturias, de la que forma parte desde su creación.
Su trabajo es un proceso arduo y laborioso que exige un gran trabajo y cuya salida, esta temporada, le mantiene en vilo ante la crisis sanitaria que ha puesto en jaque a uno de los principales demandantes de este producto, el sector hostelero.
Un obstáculo que, a buen seguro, no podrá con Ángel, capaz de transformar los primeros consejos maternos en toda una forma de vida.