Rescatistas internacionales empiezan a buscar supervivientes en Birmania tras el terremoto

Las réplicas y los daños a infraestructuras y telecomunicaciones agravan la situación en Birmania
Cientos de rescatistas procedentes de varios países comenzaron el domingo a buscar supervivientes en las regiones más afectadas por el terremoto de magnitud 7,7 registrado el viernes en Birmania (Myanmar), donde los balances oficiales aún provisionales hablan de 1.600 muertos.
El canal de televisión oficial MRTV, al servicio de la junta militar que detenta el poder desde el golpe de febrero de 2021, informó del despliegue de bomberos, técnicos y socorristas de Rusia, China, India, Singapur, Tailandia y Hong Kong.
La junta, que declaró el estado de emergencia en las seis regiones más devastadas por el sismo, mostró hoy imágenes de la llegada y despliegue de estos equipos en lugares como Mandalay, la segunda ciudad más poblada, con 1,5 millones de habitantes y donde se han registrado importantes daños.
Los rescatistas internacionales se suman a las labores de salvamento de víctimas y remoción de escombros hoy, cuando estos trabajos entran en fase crítica tras cumplirse las 48 horas desde el seísmo.
Según MRTV, el equipo ruso -formado por 23 personas, cuatro perros y dos intérpretes- trajo dos toneladas de suministros de socorro, mientras que incluye un avión militar que transporta 1,5 toneladas de suministros de ayuda ha partido desde la India hacia Mandalay.
Naciones Unidas y grupos humanitarios, que advierten de una grave escasez de suministros médicos, han empezado a desplegar equipos quirúrgicos móviles, así como hospitales de campaña en el terreno para brindar atención médica y "salvar extremidades a las víctimas".
La junta hizo el viernes un inusual pedido de ayuda internacional, sin que quede clara la forma en la que prevé implementar esos fondos en territorios afectados por el terremoto y que no están bajo su control.
De hecho, el grupo que gobernaba el país y que fue depuesto en el golpe de 2021 los grupos opositores denunciaron que los militares bombardearon el sábado la región de Sagaing, epicentro del sismo, y en Naung Cho, en Shan.
Con todo, el Fondo de Emergencias de la ONU (CERF, en inglés) destinó cinco millones de dólares en ayuda, seguido por la oficina de Servicios para Proyectos (UNOPS, en inglés) que sumó 10 millones para aliviar el impacto del terremoto.
Irlanda anunció además una donación de seis millones de euros y Australia aportó otros dos millones de dólares dejando claro que este dinero será manejado por agencias de Naciones Unidas y organizaciones humanitarias como el Comité Internacional de la Cruz Roja.
Las réplicas y los daños a infraestructuras y telecomunicaciones agravan la situación en Birmania
Las réplicas tras el terremoto de magnitud 7,7 que el viernes sacudió Birmania (Myanmar), y el daño que supuso a infraestructura clave y a las telecomunicaciones, agravan la situación en el país dos días después del impacto del fuerte sismo, que según el último recuento ha dejado más de 1.600 muertos.
Uno de los lugares más afectados, según fuentes sobre el terreno y agencias de la ONU, es la ciudad de Mandalay, la segunda mayor de Birmania con alrededor de 1,5 millones de habitantes, cuyo aeropuerto permanece cerrado y carreteras y puentes cercanos dañados, lo que dificulta el acceso a la antigua capital birmana.
La ciudad, emblema de la tradición budista del país, se encuentra a unos 17 kilómetros del epicentro del fuerte terremoto -en la vecina región de Sagaing-, y se prevé que sea uno de los lugares más perjudicados, si bien el difícil acceso y los cortes de internet y telefonía complican saber aún el alcance de la tragedia.
La junta militar que detenta el poder en Birmania desde el golpe de 2021 divulgó el sábado por la noche el último recuento de víctimas, con un total de al menos 1.644 muertos, 3.408 heridos y 139 desaparecidos. Solo en Mandalay había informado anteriormente de al menos 694 muertos.
Los militares no controlan todo el país, sumido en un conflicto entre el Ejército y grupos rebeldes y prodemocráticos, lo que agrava aún más el complejo escenario.
El difícil acceso a los lugares próximos al epicentro y las réplicas son otro óbice a las tareas de ayuda y rescate.
Según el último recuento del servicio meteorológico de Tailandia, ha habido unas 170 réplicas hasta hoy, todas inferiores al primer sismo (de magnitud máxima cercana a 6).
Un equipo de la ONG Plan Internacional que llegó anoche a Mandalay tras doce horas de viaje por carretera desde Rangún, la mayor ciudad del país, pudo ver cómo muchos vecinos continuaban acampados en las calles.
"Debido a las réplicas, la gente está tan asustada de volver a sus casas, que incluso si no están dañadas, prefieren quedarse en la calle y en los arcenes", dice a EFE Su Mon Htay, directora de personal para Birmania de Plan Internacional, en videoconferencia desde Rangún.
En las calles en Mandalay se podía ver la pasada noche a gente durmiendo en la calle bajo tiendas fabricadas con plásticos y edificios combados y en ruinas.
Solo en esa urbe se prevé que decenas de personas permanecen atrapadas entre los escombros. La Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) indicó que más de 90 se encuentran entre los restos de un único edificio, según su último informe, de la noche del sábado.
Las comunicaciones por internet también permanecen interrumpidas en Mandalay, según OCHA, y la trabajadora de Plan Internacional cuenta que apenas logran contactar por teléfono con su equipo en la zona.
Entre las necesidades más urgentes están la distribución de agua potable, cobijo, comida, asistencia médica y productos de higiene personal, dice a EFE.
Cientos de rescatistas procedentes de varios países, entre ellos China, India, Singapur y Tailandia, se encuentran en Birmania para las tareas de ayuda, dijo hoy el canal de televisión oficial de la junta, MRTV.
Por otro lado, al menos 17 personas han fallecido, 32 han resultado heridas y 83 se encuentran desaparecidas en Bangkok, donde el sismo se sintió fuertemente y derrumbó un gran edificio en obras en la capital tailandesa, según el recuento de hoy de las autoridades.